miércoles, 10 de febrero de 2016

Las Soledad, la verdadera soledad

Muy pocas personas han experimentado eso mismo, ellas, se conocen a sí mismas, saben a donde se dirigen porque ellas lo decidieron, Saben que su hogar no está en una casa física, su hogar lo están buscando, y su mente, es su templo para ellas mismas.

Mientras más tiempo están en esa pequeña eternidad llamada soledad, más sabios se vuelven, porque aprenden a escuchar el silencio y aprender de él, porque todo el conocimiento ya lo tenemos, solo estamos repasando lo que ya sabemos.

Este templo, es el lugar en donde dicho individuo crece realmente, es el único lugar que realmente conoce, porque él lo construyó pieza por pieza, y sigue creciendo y evolucionando junto con el. Unos luchan y otros corren, pero todos escuchan el silencio, porque allí el silencio que escuchan son ellos mismos y logran saber que lo más importante no esta a tu alrededor o en algún lugar, sino que está en ti. Es una guerra sin armas y te pregunto a ti ¿cuantos segundos hay en la eternidad? ¿qué harías para no perder tu hogar?, para no perderlo hay que saber que es tu hogar primero, y como la felicidad, nunca lo sabrás hasta que te lo hayan quitado...


Puede que en este tiempo vivido no lo tengas y hace mucho tiempo, lo sigas buscando, no necesariamente en esta vida, sino en otras,

Tu mente es un templo sagrado, no hay ninguno más, es el único que realmente te ayudará a seguir adelante, es todo lo que realmente necesitas, porque el tiempo es algo que no tiene un fin realmente, ya que tu le pones fin, eso es realmente el infinito, tu decides que es infinito y que no, como la onda-partícula.

Estamos en un momento de nuestra existencia de aprender, de experimentar hasta llegar a algo más allá de lo que nadie puede saber, hasta que haya encontrado su hogar, y se haya encontrado a él mismo.

Escucha, escucha que aun eres un niño, tengas 12, 17, 22, 50, 1,000 años sigues siendo un niño si no has aprendido de el silencio y esta eternidad, tu eres tu propio maestro.