lunes, 23 de enero de 2017

El albedrío y los caballeros resucitados

Todos nos preguntamos sobre a donde vamos, a donde nos dirigimos y pensamos antes que hacer antes de hacerlo naturalmente, la desobediencia nos lleva a saberlo bien, pero, en ese caso, no todos tenemos libre albedrío, hay varios quienes no lo tienen, esos mismos son los ya conocidos NPCs, los caballeros solitarios tienen libre albedrío, más las cuestiones que nos vamos dando cuenta las cuales son que todo ser con conciencia tiene libre albedrío son ciertas, pero va más allá, seres atados a cualquier tipo de control no pueden modificar el tiempo y el mundo por ellos mismos, sino el dicho titiritero quienes los controle (evidentemente) este titiritero es quien portará la conciencia, será el observador y no el observado, porque el mismo tiene sus propios hilos. Por otra parte podemos ver que los titiriteros son astutos, saben algo que no hemos visto, los seres sin conciencia y sin nadie más que su propio instinto, sus propios sentimientos e impulsos para controlarlo, pueden convertirse fácilmente en otro títere más para el titiritero.


Fácilmente el titiritero controlará a más y más títeres, causando así que estos controlen a otros y de esta manera no habrá albedrío.

Hubo hace mucho tiempo batallas que causaron que en nuestros tiempos, existan caballeros solitarios, los mismos que ahora yacen luchando contra los seres sin conciencia, únicos que están a merced de los que si la tienen. En ello están sumergidos los que portan el libre albedrío.

Sus muestras de poder son increíbles, temerarias, fuertes y poderosas, ya que quien porte el libre albedrío, no solo portará a este, sino todo el significado que conlleva tenerlo. Un propósito aprueba de balas, una meta clara, un sueño lucido, una gota de cielo que lo librarán de las ataduras de los seres malignos que quieren controlarlo, un guerrero, no, un caballero, un caballero que sobrevivió a los seres sin albedrío, un caballero solitario.

Más no solo el que sobreviva tiene el propósito portado como motor de su conciencia, sino que el mismo quien haya resucitado portará consigo el albedrío, un Caballero Resucitado.

Renacido de la semilla implantada en un ser sin conciencia, este milagro, algo en muchos casos muy difícil de lograr, más no imposible un caballero de los primeros de una nueva era, abren por primera vez desde hace eónes de tiempos sus ojos para maravillarse por la verdadera realidad, a una nueva batalla, y un nuevo comienzo por el cual prosiguen a buscar a sus semejantes, estando consigo tal ves escondido el caballero solitario causante de su semilla implantada. O tal vez solo su entorno se la entrego de cualquier manera intrínseca.

Así pues portadores de un infierno que los despertó por fin, ellos restablecen la batalla solitarios o acompañados, hechos y listos para seguir a su propósito. Los Caballeros Resucitados.